Lo más horrible de la época de frío es tener congeladas las manos. Detesto la sensación de no poder mover libremente los dedos.Pero yo no uso guantes, no me gustan mucho porque estoy constantemente haciendo algo y si no tengo los dedos libres me siento torpe, torpe.

Es por eso que he ideado estos lindos guantes (o mitones) sin dedos. Perfectos para usar en interiores o exteriores sin necesidad de dejar de escribir, leer o tejer.

Sobre el nombre del patrón, también tiene su porqué, remontado a un gran cuento de Julio Cortázar llamado «Estación de la mano», protagonizado por una mano curiosa, llamada Dg, que todas las tardes entra por la ventana a jugar con Cortázar. Él le deja libros para leer, arcilla para modelar, joyas para adornarse y, por supuesto, un ovillo de lana para jugar.

Tal vez no me inspiré directamente en este cuento para diseñar estos guantes, pero sin duda fue lo primero que pensé al tener que bautizar el proyecto.

Entonces, sin más, aquí dejo un maravilloso patrón para manos frías pero juguetonas y funcionales. Hay que dejar, como Dg, que las manos dancen libres y recordar lo que dice Cortázar de su inesperada visitante: «Amaba yo aquella mano porque nada tenía de voluntariosa y sí mucho de pájaro y hoja seca».

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Actualización 13 de julio, 2011: Gracias a la ayuda de Mary Carrik resolví un problema que no había notado en el patrón de los mitones. Dejo el nuevo archivo en espera de que sea para mejorar su experiencia tejeril.

Mitones Dg (archivo .PDF)

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